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Cuánto gasta un ordenador gaming o una consola

Cuánta luz consume un PC gaming, un portátil, una PS5, una Xbox o una Switch jugando y en reposo, cuánto cuesta al mes y cómo gastar menos sin jugar menos.

Por David Salcedo ·

Jugar a videojuegos tiene fama de disparar la factura de la luz. La realidad depende mucho de con qué juegas: entre una Nintendo Switch y un PC con una tarjeta gráfica de gama alta hay una diferencia de consumo de treinta o cuarenta veces. En esta guía verás cuánto gasta cada equipo, cuánto supone en euros y qué ajustes reducen el consumo sin jugar menos.

Cuánto consume cada equipo

Valores orientativos medidos en el enchufe. El consumo real depende del juego, de la resolución y de los ajustes gráficos:

EquipoJugandoNavegando o en menúEn reposo o espera
PC gaming gama media-alta + monitor300 - 450 W80 - 150 W1 - 5 W
PC gaming gama muy alta + monitor500 - 800 W100 - 200 W1 - 5 W
Portátil gaming120 - 230 W30 - 60 Wmenos de 1 W
PS5 / Xbox Series X160 - 220 W50 - 70 W1 - 12 W
Xbox Series S70 - 90 W30 - 40 W1 - 10 W
Nintendo Switch (en el televisor)10 - 20 W7 - 10 Wmenos de 1 W

A esto hay que sumar la pantalla si juegas en el televisor: un televisor de 55 pulgadas consume entre 80 y 150 W, y más con el modo de juego y el HDR al máximo.

Cuánto cuesta en euros

Con la luz a 0,18 €/kWh, la media reciente del PVPC:

PC gaming de gama media-alta, 3 horas al día jugando a 400 W:

  • Energía diaria: 0,4 kW × 3 h = 1,2 kWh.
  • Coste: 1,2 × 0,18 = 0,22 € al día, unos 6,60 € al mes y 79 € al año.

PS5 con un televisor de 55 pulgadas, 3 horas al día:

  • Consola 200 W + televisor 110 W = 310 W.
  • Energía diaria: 0,31 × 3 = 0,93 kWh.
  • Coste: unos 5 € al mes y 61 € al año.

Nintendo Switch en modo portátil, 3 horas al día: unos 7 W de media. Menos de 0,30 € al mes.

Puedes calcular tu propio equipo con la calculadora de consumo de aparatos: pon la potencia mientras juegas y tus horas al día.

Qué hace que gaste más

La tarjeta gráfica. Es, con diferencia, el componente que más consume en un PC gaming. Jugar sin límite de imágenes por segundo hace que trabaje siempre al máximo, aunque tu monitor no pueda mostrar tantas.

Los ajustes gráficos. Pasar de calidad «ultra» a «alta» suele reducir el consumo de la gráfica un 15-30 % con una diferencia visual pequeña. El trazado de rayos y la resolución 4K son lo que más sube el consumo.

Dejar el equipo encendido sin usar. Un PC con el juego en pausa o en el menú sigue consumiendo bastante; una consola descargando en reposo, también.

La fuente de alimentación. Una fuente poco eficiente pierde en forma de calor entre un 15 % y un 20 % de lo que consume el PC. Las certificadas 80 Plus Gold o superiores pierden menos de la mitad.

El monitor o el televisor. Las pantallas grandes con el brillo al máximo pueden consumir casi tanto como la consola.

Cómo medir lo que gasta tu equipo

Las cifras de la tabla son orientativas. Para saber lo que consume tu equipo, lo más fiable es un medidor de enchufe, que cuesta entre 10 y 20 €. Conecta en él la regleta del PC o de la consola con la pantalla y juega una partida normal: verás los vatios al instante y, si lo dejas varios días, los kWh acumulados. Algunos programas para PC muestran el consumo de la tarjeta gráfica y del procesador, pero no incluyen el resto del equipo, la fuente ni el monitor, así que suelen quedarse cortos. Mide también el reposo: es la forma de descubrir si una consola o un descodificador gastan más de la cuenta mientras no los usas.

Cómo gastar menos sin jugar menos

  • Limita las imágenes por segundo a la frecuencia de tu monitor (60, 120 o 144 Hz) desde el juego o el panel de la gráfica. Es el ajuste que más ahorra y apenas se nota.
  • Activa el modo de ahorro de energía de la consola en lugar del reposo con descargas si no necesitas que se actualice sola. Lo explicamos en la guía sobre el consumo fantasma.
  • Apaga el PC del todo, o suspéndelo, cuando no lo uses durante horas.
  • Baja el brillo del televisor y usa el modo juego con el HDR solo en los juegos que lo aprovechan.
  • Usa una regleta con interruptor para el televisor, la consola y la barra de sonido.
  • Si vas a cambiar de equipo, compara el consumo de las tarjetas gráficas y elige una fuente certificada. Si montas un equipo muy potente junto con aire acondicionado u horno, revisa tu potencia contratada con la calculadora de potencia contratada.

En perspectiva: incluso un PC gaming usado a diario suele gastar menos al año que un termo eléctrico o un frigorífico antiguo. Si quieres reducir la factura de verdad, mira primero esos consumos grandes, empezando por las bombillas que más horas usas con la calculadora de ahorro con LED.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto gasta un PC gaming al mes?

Un equipo de gama media-alta consume entre 300 y 450 W mientras juegas, monitor incluido. Con 3 horas de juego al día y la luz a 0,18 €/kWh, son entre 5 y 7 € al mes. Un equipo de gama muy alta jugando a máxima calidad puede pasar de 600 W y duplicar esa cifra.

¿Gasta más una consola o un PC?

Normalmente el PC gaming. Una PS5 o una Xbox Series X consumen unos 160 a 220 W jugando; un PC con una tarjeta gráfica potente, el doble o más. Una Nintendo Switch, en cambio, se queda en 10 a 20 W, menos que una bombilla incandescente.

¿Cuánto consume la consola en modo reposo?

Depende del modo. Con el reposo que mantiene descargas y actualizaciones, entre 1 y 12 W según la consola y la configuración. Con el modo de ahorro de energía o apagada del todo, menos de 1 W. A lo largo de un año, la diferencia puede ser de 10 a 15 €.

¿Merece la pena una fuente de alimentación con certificado 80 Plus?

Sí. La certificación indica la eficiencia de la fuente. Una 80 Plus Gold desperdicia menos energía en forma de calor que una sin certificar; en un PC que juega muchas horas puede ahorrar entre 10 y 20 € al año y además hace menos ruido.

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